[Paseíto por Chile] Día 4. Excursiones a los géiseres del Tatio y al Valle de la Luna

Día 4. Géiseres del Tatio

Empezamos el día con un madrugón considerable para poder llegar antes de la salida del sol al parque geotérmico del Tatio, ya que es al amanecer cuando la actividad geotérmica es mayor. Al llegar, desayunamos contemplando la espectacularidad de los géiseres, y pasamos a visitar el campo, atendiendo a las explicaciones de nuestro guía, Osvaldo. Nos mostró la fragilidad del suelo, que es tal que han muerto muchas personas por pisar donde no debían y caer por ello a aguas de más de 80ºC. Después de pasear entre los géiseres, los más valientes inconscientes nos bañamos en una pequeña laguna termal, que no se notaba tan termal cuando fuera estábamos a unos -8ºC. Tras la “agradable” experiencia emprendimos el camino de vuelta a San Pedro de Atacama.

Día 4. Machuca

Volviendo de los géiseres del Tatio paramos en el curioso pueblecito de Machuca, que está a más de 4000 msnm, y en el que está esta linda iglesuela. Aquí, además de pasear un poco, pudimos degustar unas ricas brochetas de carne de llamo, muy ricas y jugosas.

Día 4. Valle de la Muerte

Después de almorzar salimos en una nueva excursión al Valle de la Muerte, cercano al más famoso Valle de la Luna, paraje al que iríamos posteriormente. En el valle de la Muerte pudimos contemplar unas curiosas formas producidas por la erosión del agua, pudiéndose apreciar pequeños torrentes de unos pocos metros y otras formas muy curiosas, que no me siento capaz de describir, y la foto que tengo no me gusta 😉

Día 4. Valle de la Luna

Después del Valle de la Muerte pasamos a visitar el paraje conocido como Valle de la Luna, el cual también es espectacular, y en el que visitamos “las Tres Marías”, que son como tres dedos de piedra que se erigen sobre una explanada; el Anfiteatro, con su gran pared; y la Duna Mayor, la de la foto. En su parte izquierda se pueden ver unas personitas, para que os hagáis una idea de su tamaño… haced mucho zoom. Nuevamente la pátina blanca se debe a las últimas lluvias y su posterior evaporación.

También visitamos otro paraje donde pudimos observar el efecto de la erosión del agua, donde en unas 3 horas de lluvia, excavó un canal de más de medio metro de profundidad. También pudimos escuchar cómo crujía la piedra debido a los cambios de temperatura, aunque ello no le quitó a la gente las ganas de meterse a explorar cuevas de la zona, donde se podían ver multitud de estalactitas y estalagmitas. Ya por último fuimos a una parte un poco más elevada donde ver la puesta de sol, y más impresionante, ver cómo cambiaban los colores con la luz del atardecer. Otra maravilla.

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