25/3 Parque Nacional de Ranomafana

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Después de desayunar salimos hacia el Parque Nacional de Ranomafana, siendo nuestra visita en la parcela número tres.
Entramos con un guía del parque que a su vez llevaba como compañero a un oteador (en realidad se ayudan entre varios) por delante para buscar animalillos, principalmente lémures, o como hemos bromeado esta mañana, para ir encendiéndolos.
Los primeros animales característicos que hemos encontrado han sido los escarabajos jirafa, como el de la foto, que tienen ese apéndice para que el macho enrolle una hoja de esa planta concreta para que la hembra deposite su único huevo.
Después nos hemos ido adentrando en la selva y mientras nos contaba el guía algunas peculiaridades de la flora le avisaron de que habían localizado algunos lémures; allá que fuimos, y para goce del personal se trataban de unos lémures dorados del bambú, una especie que al parecer es difícil de avistar, primer golpe de suerte.
Un poco más adelante encontramos Fulbus o lémures de frente roja.
Seguimos avanzando por la selva y divisamos algunos lémures de vientre rojo, al parecer bastante comunes, motivo por el que cuando avisaron a nuestro guía de que habían avistado otra especie más rara, allá que fuimos.
Ahí pudimos ver hasta tres Sifaka Milne-Edwards bastante de cerca ya que coincidió que bajaron un poco desde las copas de los árboles, y eso al parecer no lo hacen muy a menudo.
Eso fue todo en lo que a lémures se refiere, pero todavía tendríamos tiempo de ver un primo de los colibríes, un monarca paraíso malgache, muy bonito.
Pero donde de verdad vimos ponerse contento al guía fue al casi tropezarse con una rara orquídea verde preciosa que colgaba más de medio metro desde su nacimiento en el tronco de un árbol.
De vuelta en el pueblo hemos ido a comer gambas y cangrejos del río, muy rico, aunque demasiado pringosos, con su salsa y tal.
Cuando volvíamos hacia el pueblo le hemos comprado algunas especias a un chico que las vendía, pero que al no tener cambio nos las ha dado y nos ha dicho que ya nos buscaría para que le pagásemos, cosa que acaba de suceder, ¡impresionante!
Ahora en un ratito vendrán dos paisanas a darnos sendos masajes, que al parecer son típicos de la zona, así haremos tiempo hasta la hora de la cena. Mañana tomamos rumbo hacia Ranohira, desde donde visitaremos el Parque Nacional de Isalo. ¡Buenas tardes!

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